En Temoaya, Estado de México, dos mujeres originarias de la Ciudad de México fueron agredidas por habitantes de la comunidad tras ser señaladas por ingresar con un perro a un manantial, contaminando el agua.
Según los primeros reportes, las mujeres se encontraban cerca del lugar cuando vecinos las confrontaron, argumentando que está prohibido el acceso con animales. Además, las acusaron de realizar supuestos rituales, lo que generó molestia entre los pobladores.
Posteriormente, integrantes del comité de protección del santuario las trasladaron a la comandancia de la comunidad, donde permanecieron retenidas durante varias horas. Sin embargo, al enterarse de que serían liberadas, un grupo de personas las sacó del sitio aún esposadas y las golpeó.
A pesar de la presencia de elementos de seguridad, no se logró controlar la situación. Durante los disturbios también se reportaron daños en puertas, ventanas y mobiliario.
Hasta el momento, no se reportan personas detenidas por estos hechos, que habrían iniciado tras la sospecha de los vecinos de que las mujeres realizaban prácticas de brujería acompañadas de un perro negro.