Una persecución policial en Arkansas, Estados Unidos, terminó con escenas impactantes luego de que un niño de apenas tres años saliera arrastrándose de un vehículo volcado tras una maniobra táctica de la policía.
De acuerdo con el reporte oficial, el incidente ocurrió el pasado 2 de mayo cuando un oficial intentó detener un automóvil rojo que circulaba a más de 80 millas por hora en una zona de 55.
La conductora, identificada como Thalia, ignoró las luces y sirenas de la patrulla y aceleró para escapar. Tras casi una milla de persecución, el oficial realizó una intervención táctica impactando la parte trasera del vehículo.
El auto salió del camino, atravesó un campo y terminó en volcadura. Mientras el oficial esperaba refuerzos con su arma desenfundada, la puerta trasera del automóvil se abrió y un niño de tres años salió del interior.
El menor fue resguardado de inmediato por el oficial, mientras la conductora también salió del vehículo y fue arrestada.
Tanto la mujer como el niño fueron atendidos por servicios de emergencia y reportados fuera de peligro. Jones enfrenta múltiples cargos, incluyendo poner en riesgo el bienestar de un menor y huir de la policía.