Hoy en Los Zapatos de... nos adentramos en el mundo de las artes marciales, donde la disciplina, el respeto y la constancia se convierten en herramientas para formar no solo atletas, sino también personas.
En esta ocasión acompañamos a Miguel May Balcasa, entrenador de muay thai, quien desde hace cuatro décadas ha dedicado su vida a las artes marciales y desde hace 18 años comparte sus conocimientos con niños, jóvenes y adultos en Culiacán.
“Tengo 40 años de entrenamiento, 40 años en diferentes disciplinas marciales, desde karate tradicional y moderno hasta este sistema simplificado de Tailandia”.
Más que entrenar: formar personas
Su jornada comienza preparando cada sesión para que sus alumnos desarrollen técnica, condición física y confianza. Sus entrenamientos duran dos horas, tiempo que, asegura, permite fortalecer no solo el cuerpo, sino también la mente.
Entre golpes, ejercicios y práctica constante, sus alumnos no solo buscan aprender defensa personal, sino también mejorar su salud, reducir el estrés y alcanzar metas como bajar de peso o ganar seguridad en sí mismos.
Entrenamiento de muay thai: una experiencia de disciplina
En esta ocasión nos tocó ponernos los guantes y vivir de cerca una clase de muay thai, donde aprendimos desde la postura básica, el desplazamiento y la coordinación, hasta movimientos que requieren concentración, precisión y control.
Cada ejercicio exige esfuerzo, pero también demuestra que la técnica y la disciplina son más importantes que la fuerza. Además, el compañerismo entre los alumnos convierte el entrenamiento en una experiencia motivadora.
Un maestro que deja huella: el deporte como forma de vida
Para Miguel May Balcasa, ser entrenador va mucho más allá de enseñar técnicas de combate. Representa la oportunidad de guiar, motivar y acompañar a personas de todas las edades en su crecimiento físico y personal.
En los zapatos de Miguel descubrimos que detrás de cada clase existe una historia de vocación, entrega y disciplina, donde el verdadero triunfo no siempre está en el ring, sino en el impacto positivo que un maestro puede dejar en la vida de sus alumnos.