Con uno de los negocios más antiguos de la ciudad de Los Mochis de los años 50, heredado de sus abuelitos Jesús Montes y Juanita Sandoval, la señora Irma Karina Aceves, continúa con la tradición familiar de preparar licuados para salir adelante.
Sus abuelos iniciaron con una mesa en las calles
Irma Karina, cuenta que sus abuelos llegaron desde Huatabampo, Sonora, con ilusiones de establecerse en Los Mochis y aunque inicialmente trabajaron con una mesita en las calles, lograron crecer al convertirlo en una fonda y posteriormente en refresquería.
Pero con la partida de sus abuelos, el negocio se quedó sin alguien que lo manejara, por lo que Irma decidió continuar con el sueño de sus seres queridos y manejar el puesto, aunque al principio tenía dudas de su capacidad, logró mantenerlo.
“A mí me llena de orgullo o sea este negocio hay que amarlo la verdad es un negocio bien noble, es un negocio que está muy metido en la sociedad aquí en Mochis es un negocio muy buscado, entonces yo soy muy orgullosa de estar al frente es un negocio que se quiere que a mí me llena platicarlo”.
Quiere honrar a sus abuelos con el crecimiento del negocio
Irma se plantea la meta de hacer crecer el negocio que iniciaron sus abuelos, pues señala que ya son un emblema de Los Mochis y quiere honrar la memoria de sus seres queridos.
“Sobre todo es continuar con la calidad de mantener a nuestros clientes el darnos a conocer con clientes nuevos de nuevas generaciones, ahorita pues están soltando cafeterías, restaurantes, y pronto tenemos que nos vemos como competencia, son un reto y como reto lo tenemos que ver y tenemos que tomar”.
La emprendedora, asegura que el negocio ha tenido altas y bajas, pero se ha mantenido con el fin de que sus familiares sean recordados por siempre.