En las inmediaciones del antiguo mercado Rafael Buelna se encuentra el negocio de Leopoldo Taniyama, un hombre que ha dedicado su vida a la reparación de sombreros.
En su espacio de trabajo resguarda sombreros de distintos colores y materiales. el artesano comenta que este oficio lo aprendió desde joven, dentro de su propio núcleo familiar.
Sus manos son herramientas precisas y exactas
Con sus manos y algunos artefactos, logra ampliar las copas de los sombreros que le llevan sus clientes, adaptándolos a sus necesidades.
Asimismo, utiliza vapor para moldear la falda de los sombreros, según el estilo que busca cada persona.
Artistas lo respetan y llevan sus sombreros
Frente a su local destaca un muro color amarillo, donde artistas del regional mexicano han dejado su firma. Leopoldo señala que es común que acudan con él para ajustar sus sombreros.
Un oficio que, a pesar del paso del tiempo, se mantiene vivo gracias a la experiencia y dedicación de artesanos como Leopoldo, quienes conservan tradiciones que siguen formando parte de la identidad local.