El Tren Interoceánico suma dos incidentes; así quedan en entredicho las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador, quien aseguró que se trataba de una gran obra. Además, no hay que olvidar que fue él quien designó como responsable del proyecto a su hijo “Boby”.
La situación es que el trabajo realizado ha dejado mucho que desear, principalmente por su costo. Un presupuesto que se triplicó: inició con 20 mil millones de pesos y terminó superando los 60 mil millones. Pero eso no es todo; también existen señalamientos de presunta corrupción y de maniobras para favorecer a allegados de los hijos de López Obrador, “Andy” y “Boby”.
Estas acusaciones tomaron fuerza luego de la difusión de audios en los que, presuntamente, Amílcar Olán y Pedro Salazar Beltrán, quien ha sido señalado como primo de los López Obrador, hablaban de posibles “moches”.
Pese a estos señalamientos y a los incidentes registrados. Primero el descarrilamiento y posteriormente el movimiento de los rieles.
El Gobierno ha defendido la obra y sostiene que “está bien hecha”.
A pesar de las víctimas, el caso fue cerrado, según sus críticos, con el objetivo de evitar afectaciones políticas para los López Beltrán.