En la entidad existen distintos tipos de humedales, entre ellos lagunas costeras, esteros, marismas, manglares y zonas inundables, los cuales se distribuyen principalmente a lo largo del litoral y en áreas bajas.
Son zonas inundadas: refugios de la vida silvestre
Estos espacios naturales funcionan como filtros de agua, protegen contra inundaciones y sirven como hábitat para aves migratorias, peces y otras especies.
Se vinculan con la pesca y otras actividades económicas
Además de su valor ecológico, los humedales sostienen actividades productivas como la pesca y el turismo, siendo una fuente de ingreso para comunidades locales.
Sin embargo, especialistas advierten que estos ecosistemas enfrentan amenazas como la contaminación, el crecimiento urbano y el cambio climático.
Ante este panorama, los expertos hacen un llamado a su conservación, al considerar que proteger los humedales es clave para garantizar el equilibrio ambiental y el futuro de Sinaloa.