Skip to main content

La venta de moños la sacó adelante sin importar su condición: Conoce la inspiradora historia de Hilda

La creatividad y el esfuerzo la llevaron a emprender un negocio; ahora vende moños y con ello ayuda a su familia a salir adelante a pesar de su condición

Fuerza Informativa Azteca

Ella es Hilda, originaria de Guadalajara, Jalisco, pero encontró el amor en un culiacanense, con quien luego formó una familia. Desde niña le detectaron artrosis de cadera; es un tipo de artritis degenerativa que con el tiempo la obligó a usar muletas en su vida diaria.

Su hija fue su inspiración para comenzar a hacer moños, pues desde que nació ella le hacía los adornos para su cabello. Con los años fue mejorando sus habilidades, y se dio cuenta que los podía comercializar.

“Nació mi niña y no tenía trabajo, y estoy enferma. Tengo artrosis de cadera y no hallé otra manera más que hacer moños”, compartió Hilda. “Yo quería hacerle tiaritas, quería hacerle moñitos, y de ahí empecé con esa idea para ella, y ya después me gustó y empecé a venderlos”.

Te puede interesar: ¿Te gusta el Pan de Mujer? En Sinaloa, Maricruz lo vende por más de 20 años; conoce su historia

Dentro de la escuela de su hija, en Culiacán, le dan un espacio para que pueda vender sus moños, puesto que es difícil para ella ir y regresar, por eso espera a su hija durante toda la jornada escolar. Ahí otras madres le encargan moños.

Los moños que elabora Hilda
Los moños que elabora Hilda Con creatividad y esfuerzo, Hilda elabora bellos moños con diseños únicos para toda ocasión (Fuerza Informativa Azteca)

Comentó que durante mucho tiempo caminó por las colonias vendiendo, sin embargo, un día ya no pudo más y se le dificultó salir como antes lo hacía.

“Con mi artrosis de cadera, no es impedimento para mí porque yo trato de luchar y trato de seguir adelante. Yo ando a veces con los moños en una mano, y ando con mi niña, y ando cargando mis muletas, y a veces traigo una bolsa”, dijo.

"Últimamente me caía varias veces entonces, ya de ahí pa’ delante supe que ya no podía andar por la calle, pero en las manos a veces que traigo mis moños, voy al centro de salud, llevo mis moños, que voy a una cita al seguro llevo mis moños”.

Como todo proceso, al principio los moños no eran los esperados, pero con el paso de los años fue mejorando y ahora ya tiene diseños especiales de acuerdo a cada temporada del año, esto con el fin de seguir la tendencia.

“Yo empecé, claro, ¿no? mis moñitos chuecos, mis moñitos así o asá, y la gente me los compraba. Después de un tiempo, al año me dijeron ‘mira que bonitos moños’ (...) Se va acercando la temporada, entonces yo ya sé lo que voy a tener que ir a comprar… Entonces de ahí me baso y compro broches, y compro todo para poder para las temporadas ya tener moños listos por si me piden”.

Leer más: ¡Dale, dale, dale! Luz y su familia venden piñatas en Culiacán, y así se preparan para las posadas

CONTENIDO RELACIONADO