Conducir bajo la lluvia es más peligroso de lo que parece.
el agua en la carretera puede reducir tu visibilidad, relentizar el frenado y provocar hidroplaneo o aquaplaning.
El hidroplaneo es cuando los neumáticos del vehículo pierden contacto con la superficie de la carretera, debido a la capa de agua que se forma, haciendo que el vehículo se deslice sin control.