Comer fresas acompañadas de alguna crema ha trascendido de generación en generación. Aunque por décadas estas se han consumido con crema regular o batida congelada. En Mazatlán se ha decidido romper el patrón y bañar las fresas en una nueva crema, es decir, crema de pistache, la cual con su particular color verde, acompaña unas fresas frescas en un vaso de buena capacidad.
Y es que tras la elaboración que lleva, precisamente crema de pistache, trocitos del fruto seco y el toque especial de chocolate, resulta un vaso bastante reportado. De igual forma, la variante de la fresa Dubái, que debe su nombre a la combinación de pistache y chocolate, recibe una buena porción de nieve de este sabor.
Claudia aseguró que saben que el pistache no puede ser del agrado de todos o podría haber incluso personas alérgicas, por lo que también preparan la alternativa natural, una receta más allegada a versiones originales de fresas con crema.