¡Se han encendido las alertas! Debido a un reciente estudio geológico publicado por Journal of Geophysical Research: Solid Earth, los sistemas de la falla de San Andrés y falla de San Jacinto han alcanzado sus niveles de acumulación de estrés tectónico en los últimos tiempos, lo que hace que el sur de Estados Unidos y noroeste de México estén en alerta máxima por un posible megaterremoto.
Esto revela el estudio
Una simulación de actividad tectónica en la zona a lo largo de 1,000 años, los expertos en la materia identificaron que la corteza terrestre está en un estado críticamente cargado, y que el punto de preocupación radica en el Cajón Pass (Paso de Cajón), lo que funciona como una “puerta sísmica”.
Ambas fallas se encuentran bajo una presión extrema de manera simultánea, ya que al activarse una, podría activar inmediatamente el colapso de la otra, esto significa que se generaría un terremoto catastrófico, superando cualquier registro histórico de sismos de la zona.
Noroeste de México también en riesgo de un megaterremoto
Cabe destacar que el sistema de la Falla de San Andrés también tendría consecuencias en el noroeste de México debido a una liberación masiva de energía en el sur de Estados Unidos conectando con nuestro país, por lo que traía consecuencias a los siguientes estados:
Baja California: Al encontrarse sobre el mismo sistema tectónico que la Falla de San Andrés, este estado concentra el mayor nivel de exposición ante un posible terremoto de gran magnitud. Un evento de estas características podría activar fallas geológicas cercanas, como la de Laguna Salada, generando daños en infraestructura, carreteras y servicios esenciales, especialmente en ciudades como Mexicali y Tijuana.
Baja California Sur: La ubicación de la península, influenciada por la actividad tectónica del Golfo de California, la hace susceptible a efectos indirectos derivados de un gran sismo. Entre los posibles escenarios se contemplan variaciones en el nivel del mar y réplicas que podrían sentirse en municipios como La Paz.
Sonora: Los municipios del norte y la franja costera, entre ellos San Luis Río Colorado y Puerto Peñasco, podrían experimentar una percepción importante del movimiento debido a su cercanía con la frontera entre placas tectónicas. Además, existe la posibilidad de afectaciones en carreteras e infraestructura estratégica para el comercio.
Sinaloa: Aunque se ubica a mayor distancia del epicentro de un posible terremoto en la Falla de San Andrés, el estado podría resentir el paso de las ondas sísmicas, principalmente en la zona costera. Municipios como Los Mochis, Guasave, Culiacán y Mazatlán requerirían vigilancia preventiva, especialmente para descartar alteraciones en el nivel del mar y posibles afectaciones en puertos e infraestructura marítima.
Sismos en Sinaloa: Zona de actividad sísmica
