Hoy en los zapatos de... conocimos a Valeria, una mujer trabajadora que, junto a su hermana, se dedica a la venta de esquites y tamales, un oficio que comienza desde temprano y que se construye con esfuerzo, sabor y constancia.
Ella inicia con las primeras horas del día, cuando comienza la producción de los tamales, para después preparar los esquites, limpiar el elote, cocerlo y dejarlo listo para salir a la venta.
Valeria, destacó que antes de empezar a recibir a sus clientes, revisa que todo esté listo: el elote en su punto, los ingredientes a la mano y el puesto preparado para recibir a quienes buscan un antojito caliente.
Con ella, aprendimos el proceso, iniciando con limpiar los elotes, para después pasar con la cocción y finalizar con la preparación final, el cual se acompaña con los ingredientes que el cliente solicita, crema, queso, entre otros complementos.
Trabajo, sabor y constancia: el corazón del puesto
El oficio de esquitera no sólo consiste en la preparación del alimento, también implica atención continua, aunque se trata de un oficio sencillo, requiere disciplina diaria y permanencia.
El negocio surgió como una necesidad, luego de quedarse sin empleo, pero hoy se ha convertido en una fuente de orgullo y satisfacción para ella y su hermana.
El oficio de esquitera implica horas de pie, calor, movimiento constante y atención al cliente, pero también le regala satisfacción y alegría cada vez que entrega un esquite bien preparado.
En los zapatos de Valeria conocimos un trabajo que se hace con las manos, con el corazón y con la esperanza de salir adelante.