Hoy en los zapatos de... nos adentramos en uno de los oficios más nobles y llenos de sensibilidad, donde el amor por los animales se convierte en una misión diaria
Entre baños espumosos y caricias, conocimos a Orlando Gamboa, veterinario y groomer en Culiacán, un hombre que desde muy temprano comienza su jornada con cada paciente, atendiendo tanto la salud médica como el aseo y bienestar de las mascotas
Su día inicia desde muy temprano, revisando su agenda, dando seguimiento a pacientes que salieron de cirugía, controlando su sanidad y preparando todo para recibir a nuevas mascotas que requieren atención, ya sea por salud o por estética
Entre cirugías y baños espumosos
Para Orlando, trabajar con animales no es solo una profesión, es una pasión que nació desde niño y que hoy ejerce con el corazón, asegurando que casa mascota reciba un trato digno, respetuoso y lleno de afecto.
Vocación que nace del corazón
En esta ocasión, Orlando nos mostró parte de su labor como groomer, en el que consiste dejar limpia a Nala, una perrita que disfrutó tanto el baño, para después secarla y darle los últimos toques, como el cepillado, corte de uñas y dejarla bonita para sus dueños.
Ser veterinario, dice, implica compromiso, lealtad y mucho amor, aceptando que su día a día está lleno de buenos momentos con sus pacientes.
Para él, cada servicio es importante como una consulta médica, ya que también contribuye a la salud, comodidad y felicidad de las mascotas.
Amor y respeto por los animales
En los zapatos de Orlando, descubrimos que su trabajo es mucho más que una profesión, es una vocación que se construye con pasión, entre patitas, tijeras y mucho amor por la vida.