Hoy en los zapatos de, entramos a un pequeño taller donde el olor a pegamento, el polvo de la liga y la aguja anuncian que el trabajo ya comenzó. En esta ocasión nos pusimos en los zapatos de Don Julio, quien ejerce el oficio de zapatero desde 1983 y que hoy comparte con sus hijos, convirtiéndolo en un negocio familiar