Hoy, en Los zapatos de, nos adentramos en uno de los oficios más tradicionales del mercado: el de verdulero.
Rodolfo inicia su jornada cuando todavía no sale el sol, realizando actividades como acomodar la mercancía, limpiar los productos y preparar el puesto; estas son las primeras tareas del día.
Tradición de mercado: madrugar para vender fresco
Parte de su trabajo consiste en conseguir los productos para su venta, por lo que en algunas ocasiones él mismo va a escoger lo mejor para su día a día.
En esta ocasión, nos tocó estar en sus zapatos: participar en la descarga, limpiar la mercancía y colocarla en su lugar correcto para que los clientes puedan elegir y comprar.
Rodolfo indicó que otra de las partes importantes de su oficio es la atención a los clientes; el trato directo, la confianza y la cercanía hacen que se prefiera comprar en el mercado.
Además de la venta, el trabajo en el mercado también implica compañerismo entre comerciantes, quienes día a día comparten espacio, esfuerzo y apoyo entre ellos.
Un oficio de constancia: alegría entre los pasillos
En los zapatos de un verdulero descubrimos que este oficio comienza desde la madrugada y requiere constancia, esfuerzo y dedicación; un trabajo que, entre cajas de verduras y el trato cercano con los clientes, mantiene vivo el ambiente y la tradición de los mercados.