Sinaloenses desplazados por la violencia en Sinaloa se manifestaron en las instalaciones de Palacio de Gobierno en la capital del estado, para exigir atención inmediata, vivienda digna y condiciones de paz para sus familias.
Los inconformes, provenientes de municipios como Culiacán, Badiraguato, Navolato, San Ignacio, Concordia y Mazatlán, señalaron que tuvieron que abandonar sus comunidades debido a los hechos violentos registrados en distintas zonas del estado, mientras que la administración del morenista Rubén Rocha Moya, no les brindó la ayuda requerida.
“Mi hija y yo venimos de Palos Blancos, sindicatura de Tepuche, está extremadamente peligrosa no se puede ni ir y el que entra a lo mejor no puede salir y el que salió ya no puede regresar, tenemos prácticamente como año y medio que andamos ahí del tingo al tango”. Dijo Ismelda Aguirre.
Más de 500 familias exigen paz, vivienda y servicios públicos
Durante la protesta, denunciaron que son más de 500 familias que han llegado a asentarse en terrenos sin servicios públicos básicos, donde carecen de agua potable, drenaje, energía eléctrica y seguridad, situación que aseguran mantiene en vulnerabilidad a cientos de personas desplazadas.
“Yo estoy muy disgustado completamente porque tengo 5 años que me dieron terreno, pero no tengo servicios, en tres ocaciones he tumbado mi tejaban que porque van a ir a tomar medidas y hasta el momento no tenemos ninguna solución”. Expresó Jorge Castillo.
Con pancartas y consignas, los manifestantes exigieron a la gobernadora interina, Yeraldine Bonilla, una pronta solución a la problemática, además de apoyos reales para recuperar estabilidad y garantizar condiciones dignas de vida.
“Es realmente muy lamentable que después de que han elevado la voz, pidiendo que el recurso destinado para ellos no se les atienda, no se resuelva su situación y su sufrimiento tan grande, un desplazamiento a punta de pistola” Dijo Pável Calderón.
De acuerdo con el padrón de la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable de Sinaloa (SEBIDES), en la entidad existen entre 3 mil y 3 mil 800 familias en condición de desplazamiento forzado por la violencia. Sin embargo, afectados consideran que la cifra podría ser mayor debido a casos que no han sido registrados oficialmente.