Con el inicio de un nuevo año, miles de personas se plantean metas relacionadas con la salud, el ejercicio y el cambio de hábitos; sin embargo, es común que conforme avanzan los meses estos propósitos se dejen de lado.
Psicólogos señalan que la principal causa es que los objetivos se plantean desde la emoción del inicio de año y no desde circunstancias reales y alcanzables.
“Cuando tienes toda la motivación y la emoción de los inicios quieres comerte el mundo. Todos esos propósitos cuando son no tan probablemente se van cumplir por el hecho de que sean demasiado grandes o que no sean adecuados a tus circunstancias con el paso del tiempo la motivación viene disminuyendo. La emoción también y por tal motivo no se pueden cumplir.” Dijo la psicóloga Daniela Noris.
Principales factores: metas poco realistas y falta de constancia
Los especialistas indicaron que las metas deben ser medibles, realistas y planteadas en tiempos reales, ya que los cambios en la salud física y mental no generan resultados inmediatos.
Destacaron que reconocer los pequeños avances, aunque sean mínimos, ayuda a mantener la constancia y evita que los propósitos se limiten únicamente al mes de enero.
“Los resultados no son inmediatos. Y al no ser inmediatos tienes que aprender a tener paciencia, que tus metas vayan de poco a poco que sean metas más grandes o con métodos medibles más razonables. Para evitar que esta motivación se vaya y cortes de plano tienes que ser muy paciente, constante, concurrente e irte aplaudiendo tus pequeños hábito.”
Paciencia y disciplina: claves para cumplir los propósitos
Los expertos recomendaron buscar acompañamiento profesional o estar en un circulo de personas que tengan los objetivos similares para lograr lo deseado.
Finalmente, señalaron que el enfoque, la constancia y la voluntad son elementos clave para mantenernos los propósitos durante todo el año y no solo en los primeros meses