¿Sabías que cada vez que una persona abre una red social, un sistema informático comienza a analizar su comportamiento en cuestión de segundos?
Especialistas advierten que detrás de cada video, fotografía o publicación recomendada existe un algoritmo: una serie de instrucciones diseñadas para seleccionar el contenido que tiene mayores probabilidades de captar la atención de cada usuario.
Toma información sobre gustos y reacciones.
Señalan que este sistema toma en cuenta múltiples señales, como el tiempo que una persona permanece viendo una publicación, las reacciones que realiza, los comentarios que escribe, el contenido que comparte e incluso aquello que decide deslizar sin detenerse.
Con esa información, aseguran que el algoritmo identifica patrones de comportamiento y personaliza el contenido que aparece al inicio para cada usuario.
Personaliza el contenido para ofrecer servicios o productos.
Los avances en inteligencia artificial han permitido que estos algoritmos aprendan de manera constante, ajustando sus recomendaciones prácticamente en tiempo real conforme cambian los intereses de las personas.
Sin embargo, especialistas aseveran que estos sistemas priorizan el contenido que genera mayor interacción, sin distinguir necesariamente si la información es útil, precisa o de calidad, lo que puede favorecer la difusión de publicaciones llamativas, polémicas o altamente emocionales.
Consulta y verifica el contenido que deseas ver.
Frente a este escenario, expertos recomiendan consultar diversas fuentes de información, verificar los datos antes de compartirlos y comprender que lo que aparece en las redes sociales responde, en gran medida, a decisiones tomadas por un algoritmo y no a una representación completa de la realidad.