Cada lluvia revive la misma historia en la colonia Libertad de Mazatlán. Aguas negras escurren por las calles como un río que invade banquetas, cruza vialidades y obliga a decenas de familias a convivir con malos olores y encharcamientos.
Los vecinos detallan que todo comienza sobre la avenida Papagayo, a la altura de Ignacio Allende, donde de una alcantarilla brota agua residual que avanza por la calle Teófilo Noris hasta alcanzar la avenida De las Rosas.
“Estos problemas de estos drenajes ya tienen tiempo. Desde el año pasado, con la temporada de lluvias, quedó este problema aquí. Han venido los de JUMAPAM y no resuelven el problema”.
Señalan que desde hace al menos seis meses la fuga se intensificó y que, en los últimos días, el agua residual comenzó a brotar con mayor intensidad.
Los vecinos aseguran que el olor es insoportable y que el drenaje permanece estancado durante semanas, sin que la JUMAPAM atienda el problema.
"¿Se les hace justo que uno esté absorbiendo esta agua, que es puro drenaje? Yo estoy mala de los bronquios y esto me hace más mal todavía. Entonces, ¿cuándo se va a acabar esto? Ese drenaje no sirve”.
Afirman que esta situación ya ha provocado enfermedades entre algunos habitantes, pero la preocupación no termina ahí.
Dejaron obra inconclusa: también reportan socavón
Sobre la avenida Quintana Roo, denuncian que personal de la JUMAPAM acudió para reparar una fuga de agua potable; sin embargo, la banqueta quedó abierta, convirtiéndose en otro riesgo para quienes transitan por la zona.
“Este ya tiene más de dos meses que lo destaparon porque había una fuga. Han venido un montón de veces los de la JUMAPAM y tenemos como 20 reportes. Vienen y se van. Está peligroso ahí porque va a llover y se va a ir un niño o una persona ahí, porque está hondo”.
Piden respuestas a la alcaldesa Minerva Osuna
Cansados de presentar reportes sin obtener una solución definitiva, los habitantes hacen un llamado urgente al Ayuntamiento de Mazatlán, a la alcaldesa interina, Minerva Osuna, y a la JUMAPAM para que atiendan un problema que, aseguran, ya dejó de ser una simple fuga.