Momentos de angustia se vivieron durante un sepelio en Pomahuaca, Perú, cuando un puente colapsó y el cortejo fúnebre junto con el ataúd cayeron al río.
Las personas llevaban al difunto hacia el cementerio cuando un puente rústico de bambú cedió bajo el peso de los asistentes, haciendo que el ataúd y los cargadores del mismo cayeron al río.
Pese a la escena de desesperación, las personas actuaron rápido para rescatar tanto a los cargadores como al féretro, y afortunadamente nadie resultó herido, aunque al momento de caer, el ataúd se abrió; el cortejo continuó tras varios minutos de tensión.
El hombre fallecido fue identificado como Adbias Eredia.
Ante esta situación, los pobladores señalaron que el puente era provisional y exigieron a las autoridades de Pomahuaca la construcción de una estructura segura, ya que diariamente niños, adultos y agricultores arriesgan sus vidas al cruzar por este paso.