Desde el año 2022, organizaciones ambientalistas, buzos y especialistas advirtieron que el tramo elevado del Tren Maya que va de playa del Carmen a Tulúm provocaría afectaciones irreversibles a cenotes, acuíferos y cuevas subterráneas, sin embargo y pese a los amparos para frenar su construcción, López Obrador lo declaró obra de seguridad nacional para bloquear la resolución de los recursos legales y así salirse con la suya.