Comerciantes del Mercadito Humaya, en Culiacán, aseguran que el periodo vacacional ha provocado una fuerte disminución en sus ventas, situación que ha agravado la crisis que desde hace varios años enfrenta este centro de abastos.
Mediante un recorrido por el lugar, es posible observar varios locales y espacios cerrados. Los propios vendedores afirman que la baja afluencia de clientes ha obligado a algunos comerciantes a dejar sus negocios.
Los locatarios señalan que el inicio del nuevo ciclo escolar podría representar una recuperación parcial, ya que gran parte de sus clientes provienen de las escuelas y colonias cercanas.
“Estamos esperando a que regresen las clases para ver si suben las ventas, porque sí han estado muy bajas. Desde que salieron los niños de la escuela y comenzaron las vacaciones, las ventas bajaron mucho”.
Calor agrava la situación
Además de las vacaciones, los comerciantes aseguran que el calor y la inseguridad han impactado el movimiento del mercado, al grado de que muchos productos deben rematarse para evitar pérdidas.
“En tiempo de vacaciones las ventas han estado muy bajas. Han caído más del 50 por ciento; inclusive, también han bajado por el problema de la inseguridad, pero durante las vacaciones se ha sentido todavía más la disminución en las ventas”.
No alcanza para pagar empleados
Los locatarios mencionan que la baja en las ventas ha impactado directamente la operación de sus negocios, al grado de tener que reducir personal y continuar trabajando prácticamente solos para poder mantener sus establecimientos abiertos.
“Imagínate, yo tenía tres empleados, ahora estoy solo. Me ayudan así de repente, pero no alcanza para pagar a los empleados. Entonces sí se ha complicado, la verdad, y más ahorita por el tiempo de calor. Todo el tiempo ha sido así, pero este año se ha sufrido más.”
Negocios han cerrado puertas
Los vendedores afirman que las bajas ventas han obligado a varios locatarios a cerrar sus negocios, mientras que quienes permanecen abiertos esperan que el regreso a clases les permita recuperar parte de sus ingresos.
Aunque los comerciantes confían en que el regreso a clases les permita mejorar sus ventas, coinciden en que también es necesario impulsar acciones que devuelvan la afluencia al Mercadito Humaya y fortalezcan a los negocios establecidos que aún permanecen abiertos.