Sin importar la región donde se cocine, la versatilidad de la birria la convierte en una de las comidas preferidas por el público.
Entre sus variaciones con pan, los molletes de birria se han convertido en un platillo que gusta a propios y extraños, ya que cuenta con todos los elementos de una buena comida mexicana.
Una telera grande con carne, una costra de queso y verduras.
Pan, queso, una plancha a altas temperaturas, birria con receta de la casa y verduras: así comienza la preparación de un mollete con telera que, aunque es poco usual, cumple con las expectativas.
Una vez que la telera de gran tamaño toma temperatura y adquiere una textura crujiente, el queso se coloca a un lado, justo donde otros tantos platillos de birria hacen su magia sobre la parrilla.
Momentos más tarde, la carne hace su aparición y, al ritmo de la plancha, se fusiona con sus propios jugos para posteriormente ser colocada sobre el pan.
Un mollete bien servido; pueden comer hasta dos personas.
La costra de queso se coloca sobre el pan con carne y se añaden diversas verduras para disfrutar de un platillo que comenzó como una simple petición y que ahora se ha ganado un nombre entre las birrierías locales.