Lo que comenzó como un festejo de cumpleaños en las alturas estuvo a punto de convertirse en tragedia en Texas. La mañana del 28 de febrero de 2026, un globo aerostático chocó y quedó atorado en una torre de telefonía celular a casi 300 metros de altura.
El Departamento de Bomberos de la ciudad de Longview recibió el reporte de emergencia y, tras 40 minutos de maniobras, los rescatistas comenzaron a escalar la estructura ante la mirada de decenas de vecinos que se reunieron para presenciar el operativo. Entre ellos estaba Danny James, quien descubrió con angustia que uno de los atrapados era su primo, Ryan, de 70 años.
Ryan y su acompañante, Meg Reynolds, permanecieron suspendidos durante cinco horas en la canastilla del globo, que formaba parte de un grupo de 10 globos que celebraban un cumpleaños. Finalmente, ambos fueron bajados a tierra firme y, tras ser valorados por paramédicos, se confirmó que no presentaban lesiones de gravedad.
Final feliz para los rescatistas
Como muestra de agradecimiento, una pizzería local regaló varias pizzas a los bomberos de Longview, quienes expresaron en redes sociales que el gesto significó mucho después de un día tan intenso.
Un susto enorme que, afortunadamente, terminó con un final feliz.