Desde el sábado 17 de enero, habitantes de las regiones de Ñuble y Biobío, en Chile, recibieron alertas de evacuación en sus teléfonos celulares debido a la rápida propagación de incendios forestales.
Más de diez focos activos de manera simultánea han afectado diversas zonas del país, dejando un saldo trágico de al menos 15 personas muertas.
Ante la magnitud de la emergencia, el gobierno chileno declaró estado de catástrofe en ambas regiones.
Las autoridades buscan movilizar todos los recursos disponibles. En Ñuble operan 11 aeronaves y en Biobío 13, además de haberse emitido 87 alertas de evacuación que han obligado a más de 50 mil personas a abandonar sus hogares.