Las estaciones de MasterChef 24/7 se sacudieron con fuerza el pasdo domingo 21 de junio, justo cuando los participantes actuales creían tener medidos los tiempos y las dinámicas del set, los jueces decidieron acabar con su comodidad con un anuncio que cayó como una cubetada de agua fría.
El inicio de un nuevo ciclo que arranca con el ingreso de dos nuevos competidores dispuestos a arrebatarles el lugar.
Entre ellos destaca Ismael, un culichi de carácter firme que, al parecer, no llegó a hacer amigos ni a pedir disculpas.
Originario de Culiacán, Sinaloa, Ismael es conocido bajo el pseudónimo de "El Perro del Mal"
Se define como un hombre de carácter fuerte y un rockstar de corazón; aunque desde niño fue una persona introvertida, la música lo transformó en alguien irreverente y apasionado.
Decidido a dar un giro radical a su vida, abandonó su rutina de oficina para entregarse por completo a su verdadera pasión: la cocina. Al presentarse ante las cámaras y el resto del grupo, el sinaloense no titubeó en advertir cuál es la energía que trae al set: "A mí la gente me conoce como 'El Perro del Mal', ya tendrán tiempo de descubrirlo y averiguarlo", soltó con una seguridad que dejó mudos a varios en la línea de fuego.
Un sello culichi y el ultimátum de los jueces
El perfil culichi de Ismael se caracteriza por plasmar sabores con personalidad que representan la gastronomía de su tierra. Entre sus metas a futuro se encuentran fundar su propia fábrica de cerveza artesanal y seguir haciendo ruido con sus platillos dentro de la competencia.
Cabe destacar que el ingreso de Ismael y de la otra competidora, Nora, no fue una casualidad, sino un duro correctivo por parte del exigente panel de expertos debido al desempeño actual del grupo. El Chef Adrián Herrera tomó la palabra con su característico tono para poner los puntos sobre las íes:
"El bajo interés por superarse de muchos de ustedes es lo que le dio la oportunidad de entrar a ellos. Los nuevos integrantes tienen el nivel que ustedes ya deberían tener y que, definitivamente, muchos no tienen".— Chef Adrián Herrera.
Por su parte, el Chef Poncho Cadena secundó la advertencia, dejando claro que el reality ha entrado en una etapa de depuración absoluta y lanzó un ultimátum definitivo: si los cocineros no alcanzan el mismo nivel de exigencia y técnica que traen los nuevos rostros, irán saliendo uno a uno por la puerta.
Con el mandil blanco bien puesto y el orgullo por delante, Ismael llegó listo para demostrar que su hambre de triunfo puede pesar más que las semanas de experiencia previa de sus rivales en el set.
