En medio de la incertidumbre, habitantes de Mazatlán acudieron a la Virgen de la Puntilla, como cada temporada de ciclones, desde la década de los 70, orando por la seguridad del puerto.
“Es la madre de Dios, y pues ella intercede por nosotros y si le tenemos mucha fe, ella nos cumple lo que le pedimos”, doña Leticia le agradece a la Virgen.
“Simon” bajó intensidad y se alejó del puerto
Mientras a la Virgen le llevaban ofrendas y veladoras ante la amenaza del fenómeno meteorológico, Protección Civil informó sobre cambios en su trayectoria, al igual que una disminución en la intensidad y que Simon ya no representaba riesgo para las costas sinaloenses.
“Ahorita estaba viendo en la mañana y sí se desvió, agarró más para el fondo al norte de Sinaloa -¿Crees que haya sido un milagro, desvió la Virgen? -Puede ser que sí, ya ha habido tiempo que no ha pegado algo fuerte aquí“, mencionó el pescador Juan Pablo.
¿Milagro o evolución natural?
Simon comenzó a alejarse, y con él, parte del temor que había envuelto al puerto… Para algunos es la evolución natural de un huracán; pero para los creyentes, la noticia se recibió como un milagro.
“Para nosotros los mazatlecos sí es un milagro que la Virgen de Guadalupe nos protege. La naturaleza es impredecible y solo Dios sabe, hay que venir a dar gracias a nuestra madre santísima con el rosario en la mano, que nos proteja aquí y en todo el país”, dijo la creyente Isabel.
Una vez más dan gracias a la Virgen
Aseveran que no es la primera vez que la Virgen los salva de la fuerza de un huracán…
Para los mazatlecos, es una devoción que ha pasado de abuelos a padres y de padres a hijos, que hoy es parte de su historia, de su identidad, así como de la fe a la que se aferran cada vez que el horizonte anuncia tormenta.













