La influencia del monzón mexicano en interacción con canales de baja presión y circulaciones ciclónicas como la tormenta Marie en el Pacífico mantendrá una alta probabilidad de lluvias fuertes, muy fuertes e intensas en Sinaloa durante la primera semana de septiembre, esto de acuerdo con el pronóstico a 96 horas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Pronóstico de lluvias en Sinaloa miércoles 2 de septiembre
Según la información, para el miércoles 2 de septiembre, las precipitaciones se concentrarán como chubascos con lluvias puntuales fuertes de 25 a 50 mm en el norte y centro del estado, al tiempo que se registrará mar de fondo con oleaje de 1.5 a 2.5 metros de altura en la franja costera.
Pronóstico de lluvias en Sinaloa jueves 3 de septiembre
Hacia el jueves 3 de septiembre, el pronóstico escala a lluvias muy fuertes con puntuales intensas de 75 a 150 mm en el norte de Sinaloa.
Pronóstico de lluvias en Sinaloa viernes 4 y sábado 5 de septiembre
Mientras que durante el viernes 4 y sábado 5 de septiembre se mantendrán lluvias fuertes con puntuales muy fuertes de 50 a 75 mm en las regiones norte y centro de Sinaloa, junto con la presencia continua de mar de fondo.
Onda de calor de hasta 45 °C y la amenaza de “tormentas negras” en Sinaloa
A la par de las precipitaciones, Sinaloa enfrentará condiciones térmicas extremas debido a una circulación anticiclónica en niveles medios de la atmósfera, la cual mantendrá una onda de calor en el centro y sur de Sinaloa.
Se prevén temperaturas máximas de 35 a 40 °C al inicio del periodo, las cuales se elevarán hasta alcanzará valores de 40 a 45 °C a partir del miércoles y hasta el sábado en las zonas norte y centro.
Asimismo, la Conagua advierte que las lluvias fuertes e intensas podrían estar acompañadas de descargas eléctricas, caída de granizo, rachas fuertes de viento e incremento en ríos y arroyos, condiciones que propician el desarrollo de las llamadas “tormentas negras”.
¿Qué es una “tormenta negra”?
Una tormenta negra es un fenómeno meteorológico severo caracterizado por la formación de densas nubes de tormenta (cumulonimbus) de gran altura y espesor que bloquean casi por completo la luz solar, oscureciendo el cielo en pleno día. Estas estructuras suelen venir acompañadas de lluvias torrenciales de corta duración, vientos violentos, actividad eléctrica intensa y reducciones drásticas en la visibilidad, lo que incrementa el riesgo de encharcamientos e inundaciones en zonas bajas.












